domingo, 12 de septiembre de 2010

Seño... pa' no errarle.

Me decían señora a los 13 años, cuando salía a la tienda o a cualquier lado acompañada de mi hermanita (7 años menor que yo), normalmente me dicen señora en el super, en las gasolineras, en las oficinas de luz, agua, gas... y hasta por teléfono.

Por mucho tiempo creí que mi sobrepeso hacía que aumentara mi edad aparente, pero después de bajar casi 30 kilos no creo que sea esa la razón por la que suelen "confundir" mi edad/estado civil.
Por teléfono es más comprensible; tengo la voz algo grave y cuando hablo con desconocidos sin querer soy muy formal, casi solemne.

Tal vez le doy demasiada importancia, pero creo que quedé medio traumada porque alguna vez pensé que ser gordita (jaja con 30 kilos de sobra parecía un manatí) me hacía parecer señora que vende garnachas en el puestito de la esquina.
Ayer fuí con mi hermana al IFE, y uno de los amables encargados me dijo: "falta su hija ¿verdad?" refiriéndose a mi hermana. No entiendo. Empiezo a creer que padezco de una enfermedad mental y la imágen que veo en el espejo es una alteración de mi cerebro. Mi hermana tiene 18 (y parece de más), y cuando muy jóven podría haberla tenido a los 16... ¡34! ¿Neta parezco señora? 
Voy a empezar a escribir al programa "10 Años Menos".

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